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Foto: Pixabay.com/StockSnap - Compartida bajo licencia Creative Commons.

¿Es ético mostrar las falencias de una empresa cuyo directivo llama al periodista buscando una nota positiva?

Consulta enviada por: Amapola Reportera independiente, México

Una clínica me pide que escriba sobre una investigación y tratamientos que hacen; pero me doy cuenta de las terapias que ofrecen y que no están probadas científicamente, además de que es falsa mucha información de la que difunden. ¿Es ético entrevistarlos para publicar un texto que los denuncie? ¿Se les debe decir la postura que uno tiene respecto de esas prácticas?

Respuesta:

En la consulta se supone que la invitación al periodista le genera una lealtad que lo obliga. El problema nace cuando se tiene en cuenta la lealtad primaria: la que se les debe a los usuarios de la información, especialmente a los actuales y posibles afectados por los tratamientos y medicinas de la clínica. Es claro que estos son los que merecen y necesitan la primera lealtad del periodista. A esta se subordinan las demás lealtades.

Esta lealtad demanda del periodista una radical independencia, o sea, la ruptura de dependencias que puedan debilitar o condicionar esa lealtad.

Por tanto, cualquier compromiso del periodista queda condicionado por el mayor y primero de sus compromisos que es el que se les debe a los receptores de la información y con ellos, a toda la sociedad.

En el caso propuesto, el bien público exige que se conozca la información sobre terapias con apoyo científico y que se haga evidente la deficiente calidad de la información que la clínica provee.

Es tarea propia de un periodista informar a su audiencia sobre todo lo que esté afectando o pueda afectar el bien público. Este es su interés máximo a pesar de los obstáculos que interpongan los intereses de personas o instituciones; o de las limitaciones del propio periodista, o presiones como el miedo, la avidez o la vanidad personal o de la preparación profesional deficiente.

Es importante recordar, a propósito de cualquier trabajo, la razón de ser de la profesión; esto contribuye al fortalecimiento de la identidad profesional y a ver, con claridad, las prioridades que se deben respetar en la agenda de cada día.

Documentación

Debemos, ante todo, recuperar la confianza del público lector al que tanto le ha fallado la prensa. Gracias a lo digital y a sus potencialidades participativas, nacerá ese nuevo ecosistema de información de una prensa otra vez libre, combinando el trabajo específico de los periodistas y el debate democrático del público, suscitando su interacción y su fructífera confrontación.

Oficio ético y vocación consciente permitirán al periodismo la creación de un nuevo público en red y rizoma de la era digital, en donde cada periferia es un centro y cada centro es una periferia. Se trata de un público de lectores digitales con fidelidad crítica y participativa. Con lo cual el periodista y el lector participan simultáneamente en la animación diaria del tejido social, a la conciencia común donde el conflicto se hace controversia, debate, proyecto, sal de democracia, en vez de humillaciones, estigmatizaciones, marginalizaciones, amenazas y  asesinatos. No identificar un público lector es manipular la figura de la multitud, es decir, la búsqueda escandalosa y obscena de la mayor audiencia que diluye los objetivos cívicos, banaliza y uniformiza, formatea, divide y enrola.

Hay situaciones exacerbadas en donde lo político, confiscado por el poder de un potentado, de un presidencialismo exacerbado, arruina el espíritu democrático, corrompe la independencia de los hombres y debilita la expresión de la libertad.

Edwy Plenel: Manifiesto-Combate. Complexus, Bogotá, 2014. P. 5.

Respondido por: Javier Darío Restrepo

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