Hablar de enanismo con respeto, todo un reto periodístico
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Hablar de enanismo con respeto, todo un reto periodístico

A propósito de la Copa América Talla Baja realizada en Argentina.
Estreno del documental La Aventura de Lucas en 2016. Fotografía: Fundación Alpe.

 

“Estimados amigos, una consulta: ¿Qué escribo para titular un campeonato de fútbol de jugadores con enanismo? ¿”Personas de talla baja” o “enanos?”. Lo primero no es claro y lo segundo ¿puede ser políticamente incorrecto?”.

La pregunta fue formulada en Twitter por el periodista Noé Pernía, quien trabaja para el diario español La Razón, a propósito de la primera Copa América de Fútbol Sala Talla Baja, realizada en Argentina.

No era fácil de responder. El periodista se enfrentaba al mentos a tres opciones para titular, todas ellas con ventajas y desventajas desde el punto de vista del lenguaje:

• Argentina realiza primera Copa América de personas de talla baja (¿Entenderían los lectores que nos referimos a personas con enanismo?).

• Argentina realiza primera Copa América de enanos (es claro, pero irrespetuoso. A pesar de esto, fue la elección de varios medios de la región).

• Argentina realiza primera Copa América de jugadores con acondroplasia (técnicamente correcto, pero demasiado técnico).

Ante la dificultad de la pregunta y la ausencia de manuales de estilo que recomienden a periodistas cómo referirse a este tipo de personas adecuadamente, acudimos a la Fundéu (Fundación del Español Urgente) en busca de consejo.

“Puede decirse «personas con enanismo»”, fue la respuesta de la Fundéu, una proyecto que es iniciativa de la Agencia EFE en alianza con el BBVA y la asesoría de la Real Academia Española de la Lengua.

La recomendación de Fundéu coincide con lo planteado en este blog por el Dr. Iván Oransky, Presidente de la Asociación de Periodistas de Salud de los Estados Unidos (AHCJ). En su texto titulado ‘Respeto, clave al hacer periodismo de salud’ aboga por el uso del lenguaje que pone a las personas primero al referirnos a quienes protagonizan una historia periodística debido a una enfermedad o discapacidad. Es decir, es mejor hablar de “persona con cáncer”, “persona con VIH”, “persona con diabetes”, en lugar usar “enfermo de cáncer”, “paciente de VIH”, o “diabético”.

Sin embargo, advierte Oransky, este tipo de expresiones tienen sus limitaciones, pues en algunos casos como el autismo, la condición acompañará a la persona a lo largo de toda su vida, hace parte de ella. Por esta razón, es más adecuado hablar de “persona autista”, que de “persona con autismo”.

Algo similar ocurre con la acondroplasia, popularmente conocida como enanismo. Se trata de una alteración ósea con la que se nace y se mantiene a lo largo de toda la vida. Por este motivo, “persona con acondroplasia” o “persona con enanismo” no son totalmente adecuados, pues implican que la enfermedad o condición podrían ser pasajeras. Tal vez entonces, el término que mejor se ajusta es precisamente el usado por los organizadores del evento deportivo que se llevó a cabo en Argentina: “personas de talla baja”.

En todo caso, lo importante aquí es el respeto. Así que si en el futuro entrevista a una persona de talla baja, y no está seguro de cómo referirse a ella en el reportaje, lo mejor es preguntarle con cuál expresión se siente más cómoda. En el periodismo de salud, las personas y el respeto hacia ellas son lo primero.

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