Depender menos de Twitter, un buen propósito periodístico para este año
6 de Febrero de 2019

Depender menos de Twitter, un buen propósito periodístico para este año

A propósito de la propuesta realizada por un columnista de The New York Times.
Fotografía: Geralt en Pixabay | Usada bajo licencia Creative Commons
Red Ética

Un fuerte impacto ha generado en el gremio periodístico la columna escrita por Farhad Manjoo en The New York Times, donde propone a los periodistas abandonar Twitter.

En el texto titulado ‘Never Tweet’ (Periodista, es momento de dejar Twitter, el título con el que se tradujo al español), el columnista de opinión califica a Twitter como “la red social más dañina del mundo”. ¿Por qué lo hace? Según argumenta Manjoo, periodista especializado en temas de tecnología, Twitter “sumerge cada vez más a los periodistas en el melodrama tribal, lo cual hace cortocircuito con nuestros mejores instintos y favorece el pensamiento de grupo basado en los bots y las masas”.

Por supuesto, Manjoo admite que para un periodista hoy en día sería imposible desconectarse por completo de esta red social donde primero se suelen dar a conocer las noticias. Pero hace una invitación a tuitear menos e investigar más.

“Twitter no solo arruina la imagen de los medios. También sesga nuestro periodismo. Todos los elementos de la interfaz de Twitter fomentan una mentalidad que se opone a la indagación periodística: favorece la forma por encima del contenido y los argumentos baratos por encima del debate razonado mientras reduce el alcance temporal de la prensa”, es el principal argumento de Manjoo para invitar a sus colegas a dejar poco a poco a Twitter.

La columna ha tenido un alcance inusitado. Tal vez el ejemplo más evidente es el memorando que los editores de la revista Insider enviaron a todos los miembros de su redacción prohibiéndoles usar Twitter durante toda una semana.

Las tres reglas básicas del experimento fueron:

• No podrán tener Twitter abierto en sus computadores o teléfonos durante horas laborales. ¡Estaremos vigilándolos!

• No podrán proponer o escribir historias bastadas simplemente en algo que alguien dijo en Twitter.

• Estará prohibido tuitear durante horas laborales.

El problema señalado en la columna Manjoo y el experimento de Insider evidencian que en el fondo, el periodismo padece una enfermedad que se ha agudizado por culpa de Twitter: la declaracionitis. Esta enfermedad había sido ya advertida hace años por el maestro de la FNPI Miguel Ángel Bastenier en sus talleres y en su libro Cómo se escribe un periódico.  

Aunque era un tuitero excepcional, Bastenier apuntaba a que la declaracionitis se había convertido en “la única forma de llenar los diarios, conduciéndonos irremisiblemente a las grandes fuentes locuaces de nuestro tiempo: los funcionarios, los integrantes de la cosa pública, a los que parece que les paguen solo por hablar”.

Con él coincide el maestro Javier Darío Restrepo, quien en respuesta en nuestro Consultorio Ético a un periodista colombiano preocupado por la excesiva relevancia que los medios le dan a las declaraciones de los políticos en Twitter, afirma "hay, pues, la noticia que hace hablar, que alimenta y responde a la curiosidad; la que es solo entretenimiento, vecina del chisme y del rumor; y la noticia que crea conciencia sobre lo público y que contribuye al cambio de la sociedad. Esta sirve al ideal ético de búsqueda de la excelencia periodística y nada tiene que ver con la noticia mercancía que solo entretiene".

Es cierto, dedicarnos a hacer noticias a partir solamente de una declaración publicada por un político en Twitter nos lleva inevitablemente a hacer un periodismo descontextualizado, de afán y que terminará favoreciendo solo a la amplificación de aquellos que publiquen mensajes más incendiarios.

¿Qué tal si todos nos apuntamos a hacer el ayuno de Twitter que se propuso la  redacción de Insider, a ver si en realidad nos ayuda a hacer un mejor periodismo?

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