Relatoría del taller Reportaje sonoro y temas urbanos
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12 de Junio de 2017

Relatoría del taller Reportaje sonoro y temas urbanos

Los talleristas y el maestro discutieron en San Salvador, en el marco del ForoCAP, sobre cómo innovar en un formato que en América Latina suele ser tan tradicional: la radio.
Ricardo Sandoval. Foto: Manolo Rivera/FNPI.
Diego Pérez Damasco

Introducción

La radio no es un medio en extinción, ni tampoco un formato atado a la transmisión por medio de FM o AM. La radio, y de forma más amplia, el reportaje sonoro, están en constante evolución, gracias a las nuevas tecnologías de información, pero se remontan a la antigua tradición oral de narradores y contadores de cuentos.

Así se abordó el Taller de reportaje sonoro y temas urbanos, organizado por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano –FNPI- y CAF- Banco de Desarrollo de América Latina, en el marco del Foro Centroamericano de Periodismo en San Salvador. El taller también contó con el apoyo del Grupo Agrisal y Agrisal Hoteles.

Durante los cuatro días de trabajo, 13 periodistas provenientes de 8 países de América Latina exploraron nuevas técnicas para hacer radio, rompiendo los límites entre periodismo, arte y música, de la mano del maestro Ricardo Sandoval-Palos.

Los participantes, provenientes de Colombia, Argentina, Perú, Ecuador, Honduras, Guatemala, Venezuela y El Salvador discutieron sobre cómo innovar en un formato que en América Latina suele ser tan tradicional, viendo ejemplos estadounidenses y latinoamericanos, que marcan la ruta a nuevas formas de trabajar con el sonido para contar historias periodísticas.

Sobre el maestro

Ricardo Sandoval-Palos es mexicano pero creció en Estados Unidos. De niño batalló para aprender inglés, ahora, a veces se le mezclan los idiomas cuando habla español. Pertenece al Consejo Directivo de 100 Reporters, una organización internacional que tiene como objetivo visibilizar el periodismo de investigación.

Fue editor de la National Public Radio, de Estados Unidos, e investigador senior de Human Rights Watch. También trabajó como editor en el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, donde sus colaboradores realizaron informes sobre la minería ilícita en Venezuela y Colombia, la influencia de la industria tabacalera en América Latina y la muerte de jóvenes trabajadores de la caña de azúcar en Centroamérica.

Entre los premios que ha recibido se encuentran el Overseas Press Club de la Asociación Interamericana de Prensa y el premio Gerald Loeb para el periodismo de negocios. Es coautor de la biografía "La Lucha en los Campos: César Chávez y el Movimiento de Campesinos".

¿Cómo hacemos para no aburrir?

De acuerdo con Ricardo Sandoval, existen diversos estudios que señalan que después de 10 segundos, el oído humano ya está buscando otra fuente de sonido.

“Por eso hay que buscar el ritmo”, dijo el maestro, entre sus primeras recomendaciones del taller.  

“Tenemos la responsabilidad de no aburrir a los radioescuchas, y es muy fácil hacerlo”, agregó Sandoval. Los participantes del taller estaban conscientes de eso. Y entre sus principales dudas estaban cuál podría ser la duración ideal de un podcast para evitar aburrir a las audiencias. Sin embargo, el maestro fue enfático en que la duración de un material periodístico no es lo que define si será aburrido o no. Puede haber producciones cortas y aburridas, y otras largas que atrapan a las audiencias.

Para mantener al oyente amarrado, Sandoval considera que la clave es el ritmo. El ritmo atrapa y seduce, y puede ayudar a burlar la trampa de los 10 segundos. Encontrar un ritmo de narración o innovar en esta área es una estrategia para un buen podcast o producción radiofónica.

El ritmo es además la base de las antiguas tradiciones de narradores y cuenta cuentos. En su opinión, así debe hacerse la noticia y el reportaje sonoro: como se cuenta un cuento, o incluso como se declama un poema o se canta una canción.

Sin embargo, se puede ir más allá de eso para que las historias sean escuchadas. Sandoval invita a quienes trabajan con el sonido a romper con el modelo tradicional. Ya la radio no es solo un aparato, y la producción a través de Internet abre amplios horizontes. Por ejemplo, un proyecto llamado Reveal, en San Francisco, lleva raperos con sus periodistas, para convertir una historia en una canción o poema.

“Pensar como músicos ayuda en el trabajo periodístico, a pensar cómo doblar el sonido, a mezclar las voces”, comentó al respecto Sandoval.

Innovar para no aburrir

No obstante, ante estos ejemplos, varios de los participantes del taller señalaron que, en oposición a esto, el formato de la programación radial en América Latina suele ser más formal que en regiones como los Estados Unidos, en donde la experimentación con nuevos modelos está más avanzada.

Sandoval considera que esta “formalidad” en la programación radial latinoamericana es producto de una imposición de la tradición periodística, y por ello el reto es justamente crear algo más innovador.

Hay distintas formas de lograr esto en el producto de reportaje sonoro. El maestro recomienda, por ejemplo, usar diferentes niveles de audio, lo cual implica ambientar la producción que se realiza. La música adecuada para el tema, los ruidos de fondo grabados en el lugar, los cambios en entonaciones y un ritmo constante son todos elementos que contribuyen a evitar la monotonía.

Otro aspecto a tener en cuenta son los nichos. “En un mercado de 70 mil podcasts, hay pocos que sobresalen”, dijo Sandoval. Por eso, propone que es necesario buscar y realizar contenidos que toquen a las personas casi de manera personal.

Otro reto es encontrar un valor añadido para las propias comunidades. De acuerdo con Sandoval, el ingrediente secreto es que no estamos solos, sino que hay asuntos en común con otras comunidades, con otros países, lo cual da una fuente de ideas.

La destilación

El maestro considera que un buen producto periodístico sonoro pasa por un proceso de “destilación”. Para él, eso significa emprender una búsqueda por la esencia de lo que queremos contar.

La premisa de esto es que contar las historias en menos tiempo y en otros códigos de lenguaje no menoscaba el mensaje, más bien puede enriquecerlo. Esto implica otros varios procesos. Primero, el tener claro lo que se quiere decir. Segundo, procesarlo y verlo a la luz de los hechos que se han recolectado. Tercero, tomar de ello lo esencial, lo comprensible, y contarlo de la mejor manera posible.

Ello conlleva también “desaprender” prácticas tradicionales muy arraigadas en el ejercicio periodístico en la región, estar dispuesto a hacer a un lado métodos que pueden estar obsoletos para las audiencias actuales, para dar paso a formas nuevas o experimentales.

¿Y el podcast?

El podcast es un formato poco explorado y relativamente poco consumido en América Latina, en particular como producto periodístico. Varios de los participantes del taller ya están produciendo podcasts desde sus contextos y proyectos, y por eso se preguntaron, ¿cómo crear una cultura de podcast en un país en donde no existe?

Sandoval considera que para lograrlo se debe correr la voz con nuevas estrategias. Por ejemplo, en Cuba antes de la apertura, la forma de distribuir contenidos era con dispositivos USB. Fue una solución de la comunidad. Hay que salir a la calle, ir a las comunidades, tocar puertas. En muchos casos, inclusive debe empezarse por explicar a las personas qué es un podcast.

A esto contribuye el hecho de que en América Latina existen amplias posibilidades de seguir desarrollando la producción radiofónica. La audiencia no ha bajado, y tiene el potencial de subir aún más, con el gran acceso a teléfonos inteligentes. Se necesita creatividad e impulso rebelde.

En esta línea, Sandoval enfatizó en que no hay una duración mágica o definida para los podcasts. Hay muchos factores involucrados. Un podcast con buen ritmo, con sustancia, y bien preparado puede atrapar a la audiencia, independientemente de su duración.

Teniendo esto en cuenta, ¿por qué se deberían hacer podcasts como producto periodístico? El maestro considera que la respuesta es sencilla: ¡Porque se puede! Ya no se necesitan grandes y costosos estudios para grabar sonido de calidad. Las herramientas están disponibles en cualquier teléfono inteligente o computadora, con la ayuda de un buen micrófono. Además, la ruptura del formato tradicional abre horizontes en duración y posibilidades. Es una gran oportunidad, pero también un gran reto.

Entre las herramientas señaladas para este propósito se encuentran: Soundcloud y Dropbox (que permiten subir el material a la nube e incluso editarlo desde allí), Audacity (un programa gratuito, funcional y sencillo para hacer buenas ediciones), y para teléfonos inteligentes existen aplicaciones como SVoice (que permite grabar audio en mejor calidad).

Además, cada vez hay más herramientas de trabajo accesibles, a la venta a través de Internet. Micrófonos y audífonos que permiten realizar un trabajo muy similar al de un estudio profesional cuando se suman con una grabadora.

Los participantes del taller compartieron sus consejos para improvisar grabaciones de audio de alto nivel, con recursos fácilmente disponibles. Por ejemplo, una caja de una máquina lavadora puede servir para evitar la reverberación en la grabación, cuando se hace desde casa. También, un estudio puede insonorizarse utilizando cajas de huevo en las paredes, e inclusive una media gruesa podría sustituir una espumilla de micrófono en una emergencia.

El guion

Enfrentarse a la hoja en blanco siempre puede ser un reto, incluso cuando se trata de redactar para el formato sonoro.

“Para mí escribir no es un ejercicio de periodismo, sino de pasión”, dijo Sandoval, quien ve en la escritura de un guion la posibilidad de plasmar un mensaje que tiene ansias de difundir.

A la hora de iniciar un guion, el maestro radialista se hace las preguntas: ¿Quién protagoniza?, ¿dónde se reporteó?, ¿en qué día y a qué hora?, ¿Por qué estoy aquí como reportero?, ¿por qué estoy escribiendo esta nota?

Con base en las respuestas a estas preguntas, Sandoval arma una estructura de su guion, así como un ambiente para la historia que va a contar. El ambiente lo va estableciendo con otros elementos, como el olor del lugar en el campo, u otras características. Durante este proceso, debe tenerse en cuenta la particularidad de la nota para radio.

“Una nota de radio es muy distinta que el texto, en particular en consignación de fuentes. No es necesaria la formalidad de especificar el origen de ciertas informaciones, pues se trata de una conversación”, dijo Sandoval.

Una vez que se tiene esa estructura, poco a poco se va llenando el espacio con observaciones y descripciones, a través de la herramienta de comentarios de un procesador de texto, como Microsoft Word.

“En esos espacios pongo más preguntas: ¿Qué apariencia tenía este sujeto?, ¿qué escuchamos? Luego, puedes revisarlo e ir recordando nuevos elementos, y marcándolos con nuevos comentarios. Una vez que tengo esto ya no empiezo con una página vacía.

Todos los detalles son muy importantes para construir el ambiente y guiar al escucha por una aventura”, explicó Sandoval.

Ética del sonido

En su experiencia en la National Public Radio (NPR) de Estados Unidos, Sandoval se llevó una serie de estándares éticos, relacionados con el uso del sonido y la elaboración de los productos periodísticos radiofónicos.

Un precepto importante señalado durante el taller es el de no inventar sonido. No se deben colocar sonidos de archivo en notas que construyen un ambiente. Lo ideal es grabar los sonidos reales y necesarios en el espacio donde ocurre el hecho noticioso.

Por ejemplo, buscar el canto de un ave en el archivo de sonidos quita realismo, e inclusive se puede constituir en una falta ética, lo mismo que rellenar con cualquier otro sonido de ambiente que no estuvo allí, o frases de otras personas y otros contextos.

Desde luego, esto no aplica para la música, que más bien se puede utilizar como un recurso externo adicional para enriquecer el contenido.

Otro dilema ético llega al momento de decidir si se incluyen voces cuando el periodista sabe que están mintiendo o induciendo a error a la audiencia. Para Sandoval, la solución es clara: “No siempre el equilibrio entre fuentes y versiones es lo mejor. Es mejor perseguir la verdad. ¿Por qué si una fuente está diciendo mentiras, y lo sabes, le vas a dar voz, solo por poner una contraparte? ”

Un aspecto final desde la perspectiva del buen ejercicio periodístico es la preparación. Esto es especialmente crucial para las entrevistas. Un entrevistador bien preparado –dependiendo del tipo de entrevista- puede prescindir de su cuestionario, y transformar el encuentro en una amena conversación, más agradable al oído.

Trabajo en equipo

Actualmente, el periodismo no puede depender de una única plataforma. Audio, video, texto, aplicaciones interactivas... todas podrían coexistir sin importar si la plataforma nativa del medio es impresa, televisiva, digital o radial. Lograr esto depende de la capacidad de trabajar en equipo, tanto dentro de los medios, como entre distintas empresas periodísticas o reporteros independientes.

Se trata de alianzas que permitan aumentar la audiencia y llegar a diferentes nichos. Por ejemplo, la cadena Univision realizó el documental Violación de un sueño en conjunto con Reveal, y de esta forma llegó a audiencias hablantes de inglés y español en los Estados Unidos.

El trabajo en equipo también puede entenderse en relación con los protagonistas de las historias que se cuentan. Para Sandoval, hay que darles más voz a los protagonistas, y menos a los periodistas. Al trabajar con sonidos y radio, puede caerse en que tenga más peso la voz narrativa del periodista o locutor sobre la voz de los verdaderos protagonistas, quienes viven la realidad. Sandoval propone que debe ocurrir lo opuesto: más voz a las personas que se entrevistan en el campo.

Los trabajos finales

Durante la semana del taller, 13 participantes de ocho países de América Latina desarrollaron productos radiofónicos innovadores, incursionando en la música y en la utilización de otras estrategias para contar historias.

Estos fueron los trabajos que presentaron, en la conclusión de la actividad:

Gisela Ederle, periodista argentina. Trabaja en Radio Universidad Nacional de General Sarmiento.

Gisela compartió un rap que cuenta la historia de una niña trans en su país, cuya madre lucha para que ella pueda tener su nombre autopercibido en los documentos oficiales. De acuerdo con Ederle, este ejercicio le ayudó a pensar cómo contar una historia musicalmente. Escucha el trabajo aquí.

Flavia Campeis, periodista argentina. Trabaja en Radio comunitaria Poriajhú.

Flavia también realizó un rap, intercalado con voces y sonidos grabados en San Salvador, acerca de su experiencia al viajar en bus en una ciudad en la que nadie recomienda que los extranjeros lo hagan. Escucha el trabajo aquí. 

Amanda Sánchez, periodista venezolana. Trabaja en Vivoplay. 

En una línea similar, pero con un formato de nota radial, Amanda expuso las voces de personas salvadoreñas que ven afectada su cotidianidad por la extrema situación de violencia que vive el país. Exponerse al riesgo en el transporte público, o tener que buscar alternativas para moverse son parte de las dificultades para los habitantes de la ciudad. Escucha el trabajo aquí.

Doris Gómez, periodista colombiana. Trabaja para la emisora cultural de la Universidad de Antioquia.

Doris también apostó por el rap para contar la historia que le narró un taxista de El Salvador, acerca de cómo mujeres colombianas llegaban a su país, y también a la vecina Guatemala, para comprar cabello real de mujeres que utilizarían para hacer pelucas en Colombia. Escucha el trabajo aquí.

Fausto García, periodista colombiano. Trabaja para Radiónica, en la Radio Nacional de Colombia.

Fausto presentó una entrevista que hizo a la documentalista salvadoreña Marcela Zamora, acerca de la tortura de su padre, y como lidió con eso en su proceso de maduración profesional, para contar las historias de violencia en su país. Escucha el trabajo aquí.

Karen Fernández, periodista salvadoreña. Trabaja en El Faro Radio.

Karen grabó su experimento con su celular, y también se unió a los integrantes del grupo que usaron el rap como una forma de contar historias e investigaciones periodísticas. Su canción contaba el caso de Wendy Morales, una joven activista de derechos humanos que fue presa injustamente en El Salvador. Escucha el trabajo aquí.

Jorge Andino, trabajador social hondureño. Trabaja con Play FM.

Durante todo el taller, Jorge exploró el tema de ser ciego y la relación de cercanía que eso le daba con la radio y el trabajo sonoro. Andino fue el primero en presentar su trabajo, un rap acerca de un joven ciego en Honduras, que se superaba a pesar de la adversidad y la negación del derecho a la educación, mediante su aprendizaje propio de herramientas tecnológicas y la solidaridad de sus amigos. Escucha el trabajo aquí.

Karla Velezmoro, periodista peruana. Trabaja en Convoca.

Karla grabó su trabajo debido a una visita al Museo de la Imagen y la Palabra, en San Salvador, en donde aprendió acerca del caso de Radio Venceremos, y su papel en la guerra civil de El Salvador, en los años 80. Escucha el trabajo aquí.

Camila Escobar, periodista colombiana. Trabaja en Vokaribe. 

Al igual que Velezmoro, Camilia realizó una producción sonora acerca de la experiencia de Radio Venceremos, por su visita al Museo de la Imagen y la Palabra, en San Salvador. Escucha el trabajo aquí.

Lorena Vega, periodista colombiana. Trabaja en Radio Nacional de Colombia.

Lorena realizó una entrevista a una mujer en San Salvador, que cuenta lo que sucedió con su hermana en 1982, cuando un grupo de soldados ingresó a su casa y se la llevaron. Nunca más volvió a saber nada de ella. Escucha el trabajo aquí.

Laura Romero, periodista colombiana. Trabaja en Canal Cultura.

Laura realizó una narración poética acerca del significado identitario que tiene para ella el continente africano, así como sus raíces culturales en el caribe colombiano. Escucha el trabajo aquí.

Johnny Guambaña, periodista ecuatoriano. Trabaja en Moteradio.

Johnny presentó una noticia musicalizada sobre la llegada nuevo gobierno continuista que tomó poder en Ecuador. Su trabajo incluía extractos de noticias reales. Escucha el trabajo aquí.

Claudia Méndez, periodista guatemalteca. Trabaja en el programa Con Criterio.

Claudia presentó una producción sonora acerca de las niñas que murieron quemadas en un hogar estatal que las resguardada, en Guatemala, una situación que causó indignación y múltiples protestas en ese país.

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